Friday, June 09, 2006

LAS LENGUAS CRIOLLAS

Ante el monolingüismo, hay que reivindicar el plurilingüismo y el sesquilingüismo, como modelo en el que diversas lenguas y culturas entran en interacción en unas condiciones de mayor o menor equilibrio. Hay quien dice que estas situaciones nos llevarán al caos y que una sociedad moderna necesita un medio de expresión único y uniforme para poder avanzar y cumplir los retos de la civilización tecnológica actual.

Estas soluciones de compromiso son denominadas sabires o pidgins, que dan origen a las lenguas criollas. Los sabires o pidgins son variedades lingüísticas simplificadas que se basan en la mezcla de dos o más lenguas mutuamente ininteligibles y que sirven para afrontar determinadas situaciones de comunicación. Estas variedades simplificadas, cuando se convierten en idiomas nativos, pasan a ser lenguas naturales.


Sin embargo, su origen como lenguas mixtas ha hecho que sean despreciadas y consideradas como lenguas inferiores a las puras en las que se basan. Estas consideraciones se encuentran fundamentadas en el racismo e imperialismo cultural y lingüístico y de ningún modo en consideraciones puramente gramaticales.

Las lenguas criollas han existido desde
siempre, porque surgen de unos mecanismos que tienen las personas probablemente desde su nacimiento para afrontar las situaciones de plurilingüismo.


El sistema educativo europeo está dirigido, en la enseñanza de las lenguas oficiales, a la evitación de cualquier forma de criollización, castigando y desfavoreciendo toda desviación de la norma establecida.

Las lenguas criollas se pueden estandarizar como cualquier otra lengua. Porque… ¿Hay algún rasgo exclusivamente lingüístico que permita identificar una lengua criolla como tipo diferente a una lengua no criolla o mixta?

El coreano y el japonés tienen un abundante léxico chino, el inglés posee préstamos del francés y el español, del árabe. Ninguna de estas lenguas se considera mixta y, si aplicamos el criterio aplicado sobre las lenguas criollas, no faltarían razones para meter a estas lenguas en el mismo saco.

En el ámbito de la morfología se dice que las lenguas criollas carecen por completo de flexión nominal o verbal y no se las considera mixtas. En cuanto a la fonología, las lenguas criollas presentan el fenómeno de la palatalización. Sin embargo, este fenómeno se da en lenguas celtas y eslavas y a nadie se le ocurre llamarlas lenguas criollas. En el nivel de la sintaxis, los criollos tienen una construcción polirremática. Este mismo tipo de construcción es típica del chino.

Por lo tanto, y con todos estos datos, sacamos la siguiente teoría: el concepto de criollo es histórico, político e ideológico, pero no estrictamente lingüístico. La mayoría de las lenguas del mundo presentan algún grado de mezcla con otras lenguas, y por tanto, todas las lenguas del mundo son criollas o, por lo menos, presentan algún grado de criollización. Así que las criollas son tan lenguas como las demás desde un punto estrictamente lingüístico

El plurilingüismo, el sesquilingüismo y la criollización son los mecanismos ancestrales de que nos valemos los seres humanos para afrontar las situaciones de contacto lingüístico y cultural. También son ancestrales los mecanismos de conquista e imposición de una lengua y una cultura en la que las demás variedades lingüísticas son inferiores.

Como conclusión de todo esto, podemos afirmar que esta situación plurilingüe, siendo como es, muy frecuente en diversos lugares del mundo, podría llegar a ser un modelo de convivencia en un marco de mayor equilibrio de las lenguas y naciones del mundo.


1 Comments:

Blogger Gonzalo said...

http://gonzaloramirezherrera.blogsome.com/2009/06/17/el-problema-de-la-discontinuidad/

Saludos,

7:53 PM  

Post a Comment

<< Home